Powered By Blogger

domingo, 3 de noviembre de 2013

Vive y deja vivir


Si la justicia es igual para todos, como se suele decir, que no cumplir, urge consensual una Ley de Partidos que recoja una equitativa proporcionalidad para dar a todos los votos el mismo valor en todas las circunscripciones electorales de España. Asimismo, es de vital importancia despolitizar el Tribunal de Cuentas, dotando a éste organismo de auditores independientes para que las luchas intestinas dejen de ser un freno a la hora de investigar la financiación de los partidos políticos.

También es clamorosa la demanda social de la limitación de mandatos, pues ningún político debería permanecer en un cargo más de dos legislaturas.

Sin la menor duda, llegada esa posibilidad de reconocimiento oficial, se daría paso a la apertura de un debate político con más cobertura social, dando  oportunidad  a las minorías, evitando así los decretazos y los abusos de poder de los dos grandes bloques.

Aunque es de sensatos no generalizar, desde que se instauraron las ansiadas Comunidades Autónomas en España, el mapa político nacional ha derivado en un vivero de oportunistas sin probadas garantías personales para desempeñar un cargo público con un mínimo de eficacia y responsabilidad. Tal como ha quedado demostrado en innumerables casos, muchos de estos oportunistas, sin otros méritos que su filiación a un partido, sin vocación política, ponen más interés en defender sus intereses personales que en trabajar por el bien común.

Por otro lado, las fundaciones y asociaciones que han proliferado ostensiblemente  desde que disfrutamos de democracia en España, en mayor o menor cuantía, todas son subvencionadas con dinero público. Es cierto que muchas de ellas vienen haciendo una labor encomiable, pero también es cierto que otras muchas no prestan ningún servicio de utilidad pública, como es el caso de la Fundación Franco y Faes. Lo cierto es que, detrás o delante de cada asociación o fundación, suele haber un partido político esparciendo su semilla, con la  esperanza de que caiga en tierra fértil para recoger su fruto en futuras contiendas electorales.  

Son muchas las circunstancias en las que podemos encontrar el origen del dispendio del dinero público y la corrupción, lo que ha llevado  a media España al hundimiento moral y económico en que nos encontramos hoy. La otra media se enriquece más y más, mientras se recrean en su obra, respecto de lo que ellos entienden por justicia social.

Haciendo un símil en lenguaje informático, al estilo de lo que sucede con los ordenadores, dado a la situación actual, la clase política española precisa de un formateo minucioso y profundo para eliminar los virus y residuos tóxicos que puedan dañar los archivos del sistema.

A todo esto, llega Rajoy y dice: “Estamos lejos, pero tenemos tierra a la vista”.
Si Rodrigo de Triana levantara la cabeza, seguro que le diría: Señor presidente, sólo un capitán miope puede confundir un nubarrón con la tierra.

El señor ministro, Luis de Guindos (con el 25% de parados y la mayoría, de larga duración), nos deja otra perla para la posteridad, cuando dice: “Los españoles ya no tienen miedo a perder el trabajo.”  Reímos o lloramos. ¿Qué hacemos?
Cabre



No hay comentarios: